No es que esté pensando todavía en unirme a la cofradía del netbook, ni mucho menos. Soy de los que piensan que mis necesidades no justifican la inversión en un ordenador ultraportable específico, así que todavía cargo de buena gana con los casi 4 kg. de mi laptop de 17" cuando la ocasión lo requiere. Ahí está la clave, en cuándo requiere la ocasión que salgamos de la oficina con un buen pedazo de hardware portátil, ya sea ultraportable, portátil o apenas transportable, como es el caso de mi equipo.
Y a su vez, la respuesta a este cuándo está en la nube. Vivir en la nube o fuera de ella, to Cloud or not to Cloud, esa es la cuestión. Para los que más o menos nos hemos acostumbrado a tener nuestra información y nuestros hábitos alejados de la seguridad aparente de controlar físicamente nuestros bits, tengo que reconocer que los ordenadores portátiles tradicionales tienen cada vez menos sentido.